
Hola, soy Maryelinda,
Emigré de Venezuela a Panamá hace algunos años, dejando atrás mi tierra pero llevando conmigo el sabor de mi querida Vene. Al principio, cocinar en Panamá se sentía casi como estar en casa — las arepas, las empanadas, el queso llanero en las tiendas, la harina PAN en los supermercados. Incluso recuerdo una calle entera en la Avenida España llena de food trucks venezolanos. No necesitaba cocinar tan complejo cuando estaba de antojo; todo lo que extrañaba estaba a la vuelta de la esquina.
Pero la vida tenía otros planes para mí; me casé con un mexicano, y de repente nuestra cocina se convirtió en un laboratorio de experimentos culinarios. Él preparaba su barbacoa y chorizo casero porque no encontraba los sabores que recordaba de México, y yo seguía haciendo mis platos venezolanos. Nuestras recetas empezaron a mezclarse, creando combinaciones que nunca imaginé — un poquito de Venezuela, un poquito de México.
Luego vino el cambio más grande: nos mudamos a un pequeña ciudad en medio de British Columbia, Canadá. Aquí no hay areperas ni taquerías, ni mucho menos la calle de food trucks de Ave España en Panamá. Lo que hay es comida canadiense y asiática, y al principio me sentí perdida. Pero poco a poco, esa “pérdida” se convirtió en descubrimiento. Empecé a experimentar más en la cocina, a mezclar las técnicas que aprendí de mi mamá con los ingredientes que encontraba aquí, a adaptar recetas venezolanas con lo que tenía a la mano, y claro también a probar la cocina de otras culturas.
Antes de llegar a Canadá, pasé una temporada en México en espera de documentos. Esos meses me enamoraron completamente de la comida mexicana — tanto que no quería irme. Pero aquí estoy, en el frío canadiense, cocinando con el corazón dividido entre 4 países.
Este canal y este blog nacieron de esa mezcla. Aquí comparto las recetas que me conectan con mi pasado, las que aprendí de México, y las nuevas que voy inventando en esta cocina tan lejos de casa. Cada plato tiene una historia, y me encantaría compartirlas contigo.
Gracias por estar aquí. Espero que estas recetas te inspiren tanto como a mí me han salvado de la nostalgia.
Con cariño,
Maryelinda